Terapia infanto juvenil
Expertos en Terapia para niños y adolescentes
Terapia para niños y adolescentes
¿Qué es la terapia infanto juvenil?
La terapia infanto juvenil es un proceso de intervención psicológica especializado en niños y adolescentes que presentan dificultades emocionales, conductuales, sociales o académicas. En esta etapa del desarrollo, los cambios evolutivos, familiares y escolares pueden generar malestar que el menor no siempre sabe expresar con palabras, manifestándolo a través de irritabilidad, aislamiento, bajo rendimiento escolar, miedos intensos o problemas de comportamiento.
Durante la infancia y la adolescencia, las emociones se viven con gran intensidad y, en ocasiones, sin los recursos necesarios para gestionarlas adecuadamente. La terapia ofrece un espacio seguro y adaptado a su edad donde poder comprender lo que sienten, desarrollar habilidades de regulación emocional y fortalecer su autoestima, favoreciendo un desarrollo psicológico saludable.
En muchos casos, la intervención también implica orientación y acompañamiento a la familia, ya que el entorno es una pieza clave en la evolución y bienestar del menor.
Tratamiento psicológico especializado para niños y adolescentes
Especialistas en terapia infantojuvenil
Este servicio está atendido por Elena López, psicóloga especializada en infancia y adolescencia dentro de nuestro equipo.
Su trabajo se centra en la evaluación e intervención psicológica adaptada a cada etapa del desarrollo, abordando dificultades emocionales, conductuales y relacionales desde un enfoque cercano y basado en la evidencia.
En consulta, se prioriza la creación de un espacio seguro y de confianza para el menor, combinando el trabajo individual con la orientación a familias cuando es necesario, con el objetivo de favorecer un desarrollo equilibrado y el bienestar del entorno familiar.
Conoce más sobre su trayectoria y todo nuestro equipo.
¿Cuáles son las dificultades más frecuentes en la infancia y adolescencia?
Problemas de conducta: desobediencia frecuente, rabietas intensas, conductas desafiantes, agresividad o dificultades para respetar normas en casa o en el colegio. Estas conductas pueden ser una forma de expresar frustración, inseguridad o malestar emocional.
Ansiedad infantil y adolescente: miedos excesivos, ansiedad por separación, fobias, preocupaciones constantes, dificultades para dormir o síntomas físicos (dolor de barriga, dolor de cabeza) sin causa médica aparente.
Baja autoestima e inseguridad: sentimientos de incapacidad, autocrítica excesiva, comparación constante con los demás o miedo intenso al fracaso.
Dificultades en habilidades sociales: problemas para relacionarse con iguales, timidez extrema, aislamiento social o conflictos recurrentes con compañeros.
Problemas emocionales: tristeza persistente, irritabilidad, cambios bruscos de humor, apatía o pérdida de interés por actividades que antes disfrutaban.
Dificultades escolares: bajo rendimiento académico, problemas de concentración, desmotivación o rechazo al entorno escolar.
Conflictos familiares: problemas de comunicación, dificultades para aceptar límites, celos entre hermanos o adaptación a cambios familiares (separaciones, mudanzas, etc.).
Si detectas que tu hijo o hija mantiene varios de estos síntomas durante un tiempo prolongado, puede ser recomendable iniciar un proceso de evaluación psicológica para comprender qué está ocurriendo y prevenir que el malestar se intensifique.
La intervención temprana permite dotar al menor de herramientas emocionales y conductuales que facilitan un desarrollo equilibrado, mejorando su bienestar y sus relaciones familiares y sociales.
Conoce cómo trabajaremos
¿Cómo vamos a trabajar en terapia infanto juvenil?
Respondemos a las dudas que tengas sobre el proceso de terapia infanto juvenil
Preguntas y respuestas sobre terapia para niños y adolescentes
¿Cuándo es recomendable llevar a un niño o adolescente al psicólogo?
Es recomendable consultar con un psicólogo cuando un niño o adolescente presenta cambios emocionales o de comportamiento que se mantienen en el tiempo y afectan a su bienestar, sus relaciones o su rendimiento escolar. Algunas señales pueden ser ansiedad, tristeza persistente, aislamiento, problemas de conducta, baja autoestima, dificultades para relacionarse o cambios importantes en sus hábitos.
¿Qué problemas se pueden tratar en terapia infantil y juvenil?
La terapia infanto juvenil puede ayudar a tratar dificultades como ansiedad, miedos, baja autoestima, problemas de conducta, dificultades en las relaciones sociales, problemas emocionales, dificultades escolares, problemas de concentración y conflictos familiares. El tratamiento se adapta a la edad y a las necesidades concretas de cada menor.
¿Cómo saber si mi hijo necesita ayuda psicológica?
Algunas señales que pueden indicar que un menor necesita ayuda psicológica son cambios bruscos de comportamiento, tristeza o irritabilidad persistente, aislamiento, miedos intensos, dificultades para dormir, bajo rendimiento escolar, pérdida de interés por actividades habituales o problemas frecuentes en casa o en el colegio. Cuando estas dificultades se mantienen en el tiempo, una evaluación psicológica puede ayudar a comprender qué está ocurriendo.
¿A qué edad puede un niño acudir al psicólogo?
No existe una edad mínima para acudir al psicólogo. La intervención se adapta a cada etapa del desarrollo y a la capacidad del menor para expresarse y participar en el proceso. Con niños pequeños pueden utilizarse recursos como el juego terapéutico y actividades creativas, mientras que con adolescentes se pueden emplear técnicas que favorezcan la reflexión, la autonomía y la regulación emocional.
¿La terapia psicológica para niños también incluye a los padres?
Sí. En muchos casos, el trabajo con la familia forma parte del proceso terapéutico. Los padres pueden recibir orientación para comprender mejor las dificultades del menor, mejorar la comunicación, establecer límites adecuados y favorecer en casa los cambios trabajados durante las sesiones.
¿Cómo se trabaja con un niño en terapia psicológica?
El tratamiento se adapta a la edad, madurez y características de cada niño. En las sesiones pueden utilizarse el juego terapéutico, dinámicas experienciales y recursos creativos para facilitar la expresión de emociones. También se trabajan habilidades como la regulación emocional, la autoestima, las habilidades sociales y la resolución de problemas.
¿Cómo se trabaja con adolescentes en terapia psicológica?
Con los adolescentes se crea un espacio de confianza en el que puedan expresar sus dificultades y comprender mejor lo que les ocurre. El trabajo puede centrarse en la regulación emocional, la autoestima, las relaciones sociales, la resolución de problemas, la toma de decisiones y el desarrollo de una mayor autonomía.
¿Cuánto cuesta y cuánto dura una sesión de terapia infanto juvenil?
Las sesiones tienen una duración aproximada de 55 minutos y un precio de 65 €. La intervención se adapta a las necesidades de cada niño o adolescente y a los objetivos establecidos durante la evaluación psicológica.
